La EN 343 establece los requisitos que deben cumplir las prendas destinadas a proteger frente a la lluvia y la humedad, garantizando un equilibrio entre impermeabilidad, transpirabilidad y funcionalidad en el entorno profesional.

La norma EN 343:2019 establece los requisitos y métodos de ensayo aplicables a las prendas diseñadas para proteger frente a la lluvia, la nieve, la niebla y la humedad del terreno. Su finalidad es evaluar el comportamiento técnico de los materiales, las costuras y la prenda confeccionada frente a dos parámetros esenciales: la resistencia a la penetración del agua y la resistencia evaporativa, es decir, su capacidad para dificultar la entrada de agua desde el exterior y favorecer al mismo tiempo la evacuación del vapor de agua generado por el cuerpo.
Desde un punto de vista técnico, esta norma exige analizar la prenda como un sistema completo. No basta con utilizar un tejido impermeable: la protección real depende también de la construcción, del diseño de las costuras, de los cierres, de los componentes y de la coherencia del conjunto para mantener sus prestaciones en condiciones reales de uso. Por eso, la conformidad con EN 343 no responde solo a una característica aislada del material, sino al rendimiento global de la prenda frente a la exposición a la humedad.
La versión actual de la norma clasifica las prendas según distintos niveles de prestación en impermeabilidad y transpirabilidad. Esta clasificación resulta clave para determinar la adecuación de la prenda al entorno de trabajo, ya que la necesidad de protección depende no solo de la intensidad de la lluvia o del tiempo de exposición, sino también del esfuerzo físico del usuario y de las condiciones ambientales en las que desarrolla su actividad.
En Worko entendemos la EN 343 como una norma de desempeño funcional aplicada al trabajo real. Su cumplimiento implica diseñar prendas capaces de responder con fiabilidad frente a la lluvia y la humedad, sin comprometer la movilidad, el confort ni la funcionalidad necesarias en el entorno profesional. Esto exige trabajar con criterio técnico en la selección de materiales, en la construcción de la prenda y en la validación de sus prestaciones, integrando la protección frente a la intemperie como parte esencial del desarrollo del producto.